miércoles, 16 de septiembre de 2009

Ésta es más suave

Los hijos se van

Hay que aceptarlos con esa condición, hay que criarlos con esa idea, hay que asumir esa realidad.
No es que se van... es que la vida se los lleva.
Ya no eres su centro.
Ya no eres propietario, eres consejero.
No diriges, aceptas. No mandas, acompañas.
No proyectas, respetas.
Ya necesitan otro amor, otro nido y otras perspectivas.
Ya les crecieron alas y quieren volar.
Ya les crecieron las raíces y maduraron por dentro.
Ya les pasó las borrascas de la adolescencia y tomaron el timón.
Ya miraron de frente la vida y sintieron el llamado, para vivirla por su cuenta.
Ya saben que son capaces de las mayores aventuras, y de la más completa realización. Ya buscarán un amor, que los respete, que quiera compartir sin temores ni angustias las altas y las bajas en el camino que les endulce el recorrido y los ayude en el fin que quieren conseguir.
Y si esa primera experiencia fue equivocada, tendrán la sabiduría y las fuerzas para soltarlas, así, otro amor les llegará para compartir sus vidas en armonía.
Ya no les caben las raíces en tu maceta, ni les basta tu abono para nutrirse, ni tu agua para saciarse, ni tu protección para vivir. Quieren crecer en otra dimensión, desarrollar su personalidad, enfrentar el viento de la vida, al asombro del amor y al rendimiento de sus facultades.
Tienen un camino y quieren explorarlo, lo importante es que sepan desandarlo, tienen alas y quieren abrirlas. Lo importante es el corazón sensible, la libertad asumida y la pasión a flor de piel.
Que la rienda sea con responsabilidad, y la formación, llena de luz.
Tú quedas adentro. En el cimiento de su edificio, en la raíz de su árbol, en la corteza de su estructura, en lo profundo de su corazón. Tú quedas atrás.
En la estela luminosa que deja el barco al partir.
En el beso que les mandas.
En el pañuelo que los despide.
En la oración que los sigue.
¡En la lágrima que los acompaña!
Tú quedas siempre en su interior aunque cambies de lugar.

Autor desconocido

9 comentarios:

Pilar dijo...

Me atreví a publicarlo porque conozco de las despedidas dolorosas, pero no es para nada entristecerlos, al contrario alegrarlos a los que los tengan cerca y disfrutarlos. Besos Pilar

Cecy dijo...

Al principio duelen, cuando abrn sus alas y se van a volar, pero despues tambien se aprende a disfrutarlos de otra manera, cambia la relación, pero jamás el amor.

Besos, mi bella.

tia elsa dijo...

Bueno, opino como Cecy y la verdad Pilar es que ahora me acostumbré a mis espacios, a mis silencios, a la casa de sólo tres y me gusta. Cuando vienen los domingos estamos todos y estoy feliz, ellos también, pero como dice mi hijo "taza taza, cada uno para su casa" Besotes tía Elsa.

Pilar dijo...

CECY. mi bella, todas las despedidas son dolorosas pero se tiene la recompensa de verlos crecer como personas. Gracias por tu amor incondicional.Besos.Pilar

Pilar dijo...

TIA ELSA por suerte uno se acosatumbra a todo y puede adecuarse a la situación, lo lindo que compartiste es que cada uno tiene su vida, no es cuestión seguir colgando mutuamente unos de otros. Besos para tí tambien y gracias por tu cariño y palabras tan dulces

SILVIA dijo...

POR AHORA DISFRUTO DE LOS 6 AÑITOS DE MI HIJA , SIN PENSAR EN ESE MOMENTO QUE SE QUE LLEGARA PERO , HABRA QUE ACEPTAR QUE DEBEN TOMAR SU CAMINO, POR ESO DEDIQUEMOSLO CALIDAD, TIEMPO, Y AMOR SOBRE TODO MUCHO AMOR
PILAR UN BESO GRANDE¡¡

Pilar dijo...

SILVIA. así es mi querida, tampoco debemos adelantar los pasos sino que hay que ir disfrutando de cada momento para despues dejarlos ir sin ninguna cuenta pendiente.Besos Gracias por tu cariño.Pilar

victorysilcana dijo...

Pilar...No se si te he comentado alguna vez que tengo tres hijos, 11, 14 y 17 años, cuando eran pequeñitos, yo le decía a mi madre:¡¡Que ganas tengo que se hagan mayores!!, y mi madre me decía: "Mientras mas grandes peor" y yo pienso ahora ¿peor?.
Pues es verdad, cada vez te necesitan menos y tu a ellos los vas necesitando mas.
Un besazo desde España.

Pilar dijo...

VICTORY. mi mamá solía decirle a mi abuela ¿¡cuando serán grandes?! Así serán los problemas le decía mi abuela, una gallega divina!!!!Y síiii, cuando son pequeñitos nos absorben todo el tiempo y uno quisiera que crecieran pero cuando lo hacen , lo hacen a su manera, supongo que como lo hicimos cada uno de nosotros buscando nuestro propio horizonte. Mi despedida fue mayor aún, pero ya está en mi corazón.Besos, me encantó tu comentario.Pilar